jueves, octubre 09, 2014

Casa de León en Madrid: Presentación de la exposición “Reposteros"

NOTA DE PRENSA

El pasado viernes, 3 de octubre de 2014, tuvo lugar en la Casa de León en Madrid la presentación de la exposición “Reposteros”, artesanía textil a cargo de Zulima Álvarez Hidalgo y Gema García Juárez. Y es que al contrario de la típica asociación gastronómica de este término, un repostero es también un paño similar al tapiz, cuadrado o rectangular, que suele estar decorado con emblemas heráldicos. Antiguamente el repostero era también, en los palacios de antiguos reyes y señores, el encargado del orden y custodia de los objetos pertenecientes a servicios domésticos. Probablemente esta sea la relación y el origen de esta artesanía, porque los reposteros eran combinaciones de telas de diferentes colores y texturas que se utilizaban para cubrir equipajes que se transportaban en cabalgaduras; eran los llamados “tapices de mula”. Debido a este uso, su confección era más tosca, refinándose con el tiempo a medida que su finalidad era más decorativa.

La realización de este arte textil es compleja, pues comienza con el dibujo del tapiz, debiendo numerar los personajes y formas, para más tarde escoger las telas adecuadas y tratarlas de manera adecuada para conseguir los colores y texturas deseados. Finalmente se ejecuta la obra a base de lazos y agujas.

Zulima Álvarez Hidalgo se inició en el mundo textil en la década de los 80 con María Teresa Pares y Ninett Frederiksen, sueca afincada en Altea y autora del libro “Manuel de Tejedura”. Se formó también con Josef Royo, autor de tapices diseñados por Joan Miró. Su formación continuó en Oviedo y León, contactando con Raquel Martín, profesora de reposteros y antigua alumna de la Escuela de Artes y Oficios Artísticos “Amigos del País de León”, siendo su director el destacado maestro D. Saturnino Escudero, quien les animó a difundir el aprendizaje de esta técnica.

Y en estos últimos años, coincidió por motivos laborales con Gema García, quien al ver el resultado de esta artesanía, se apasionó igualmente de estos lienzos textiles. Y es que es evidente, si ustedes observan el trabajo, estas obras pueden definirse como “el arte de pintar con la aguja”. Lo siguiente es el paso natural de toda obra artística de calidad, mostrarla y hacerla accesible al público. Nadie en el salón de actos de la Casa de León en Madrid quedó indiferente, esta artesanía tiene esa peculiaridad que consiste en que legos y expertos reconozcan la belleza y calidad de las obras. Una exposición singular y muy recomendable.