domingo, mayo 11, 2014

Feria del Libro de León: Cuna del Parlamentarismo

El pasado 6 de mayo, en la Feria del Libro de León, nuestro amigo y compañero Joaquín Cuevas Aller, firmó ejemplares de sus libros y dio una pequeña conferencia sobre "León, Cuna del Parlamentarismo". Para los interesados en el tema que no pudieron asistir, os dejamos a continuación el texto de la citada conferencia:

El reconocimiento a León como CUNA DEL PARLAMENTARISMO por parte de la UNESCO ha sido como un rayo de luz y de esperanza para que se conozca la verdad de la existencia e importancia del Reino de León en la Edad Media. Siempre ha habido y aún siguen habiendo demasiados historiadores que se han olvidado del Reino de León como si no hubiese existido. Todavía hoy hay algún historiador que dice que la convocatoria del primer Parlamento Democrático de Europa fue el del Reino de Castilla y León, un Reino que nunca existió. Semejante disparate no creo sea producto de la ignorancia, sino a mala fe del historiador. En León, desde tiempo inmemorial, se sabía que aquí se había sido convocado el primer Parlamento Democrático de Europa, que es tanto como decir del mundo. No sé si porque los leoneses no sabemos lo que tenemos, o no sabemos defender nuestra Historia, o porque ha habido demasiados historiadores interesados en endosar a Castilla los actos más gloriosos de nuestra Historia, la verdad es que parece increíble que un acto tan glorioso como la convocatoria del primer Parlamento Democrática de Europa haya estado tanto tiempo en el olvido. Los ingleses, siempre tan atentos a adueñarse de lo ajeno, se habían apropiado la gloria de ser ellos los creadores de la Democracia moderna sin que en León ni en España nadie dijera nada no sé si por ignorancia, que no creo, o porque nadie, que no fuera León, podía aportar pruebas a su favor.

Últimamente se está escribiendo mucho sobre ese acto pero, a mi entender, hay dos temas que considero importantes, que están siendo olvidadas: los motivos de esa convocatoria y la fecha de su celebración, no el año que se conoce muy bien.

LOS MOTIVOS

El 22 de enero de 1188 muere el Rey Fernando II en Benavente, siendo ungido como Rey de León su hijo primogénito, Alfonso IX, que había nacido en Zamora el 15 de agosto de 1171, por lo que tenía solamente 16 años. La situación del Reino tenía un panorama desolador. Su propio nombramiento como Rey fue una odisea. Su madrastra, Doña Urraca López quería asesinar a Alfonso para que la herencia del Trono de León fuera para su hijo Sancho. Por suerte, los nobles leoneses no quisieron apoyar la candidatura de Sancho. Ni siquiera Don Diego López, hermano de Doña Urraca, quiso ayudar a su hermana en la traición y Alfonso tuvo una gran ayuda en el arzobispo de Santiago, D. Pedro Sánchez. Sin embargo, los partidarios de Doña Urraca López entablaron conversaciones con Alfonso VIII de Castilla en Palencia a partir del 3 de marzo. Fruto de esas conversaciones, fueron entregadas a Castilla varias plazas del Reino de León.

No fue éste el único problema del comienzo del reinado de Alfonso IX. Al oeste del Reino estaba Portugal que deseaba hincarle el diente al Reino de León para apropiarse de parte de su territorio, especialmente de Galicia. Ya su padre, Fernando II, había sufrido en sus carnes invasiones portuguesas.

Al este, el problema no era menor, estaba Castilla que siempre se caracterizó por intentar destruir el Reino de León. Hasta su propio padre sufrió las acometidas del rey de Castilla, Sancho III que llegó hasta Sahagún, aunque Fernando II lo solventó con gran dignidad.

Al sur del Reino estaba tal vez el mayor de los problemas: los Almohades, un enemigo muy complicado por su fortaleza militar.

A todos estos problemas, todos ellos muy graves, hay que añadirle otro no menos grave: las arcas del tesoro estaban vacías por las muchas donaciones hechas por su padre Fernando II especialmente a las Órdenes Militares.

Con este panorama encima de los hombros de un joven Rey de apenas 16 años, con una maduración como persona muy superior a su edad y una preparación como Rey, demuestra su gran capacidad para llevar la Corona de un gran reino como era el Reino de León. Alfonso IX sabía que había llegado el tiempo en el que muchos nobles tenían un gran poder y una gran riqueza. Poder y dinero eran necesarios para hacer frente a tanto problema. Previa consulta a sus consejeros, convoca una Curia Extraordinaria a celebrar en León para analizar los graves problemas del Reino a la que asisten por primera vez ciudadanos del pueblo elegidos democraticamente.

LA CONVOCATORIA

A la Curia Extraordinaria, además del Rey Alfonso, acudieron a la cita entre otras autoridades D. Pedro Suárez, arzobispo de Santiago y máxima autoridad eclesiástica del Reino; Don Manrique, obispo de León; Don Alfonso, obispo de Orense; Don Rodrigo, obispo de Oviedo, Don Vidal, obispo de Salamanca y Don Guillermo, obispo de Zamora.

Entre los nobles más distinguidos, destacan D. Alonso Peláez, tenente de Astorga; el conde D. Fernando, gobernador de Zamora y Benavente; el conde D. Fruela y el conde D. Gómez. Entre los ciudadanos elegidos por el pueblo, estaban representantes de las principales poblaciones del Reino como León, Oviedo, Salamanca, Ciudad Rodrigo, Zamora Astorga, Benavente, Toro y Ledesma, así como otras poblaciones menos importantes. Uno de los puntos clave analizados en la Curia fue la revisión de las donaciones hechas por su padre el Rey Fernando II especialmente a las Órdenes Militares. Se llegó al acuerdo de anular algunas donaciones y de confirmar otras.

LA FECHA

El 23 de marzo Alfonso IX se encontraba en Villafranca de regreso a León, antes del comienzo de la Curia. Sin embargo, se conocen documentos fechados a partir del 27 de abril con privilegios anulados y concedidos, aplicando los decretos de la Curia Extraordinaria por lo que en esa fecha dicha Curia había sido clausurada. Así lo cuenta uno de los cronistas medievales más famosos, el Tudense que conocía muy bien a Alfonso IX, pues lo había visto muchas veces.

D. Manuel Risco, en el tomo XXXVIII de la España Sagrada, página 169 cuenta lo siguiente: clausurada la Curia, Alfonso IX se dirigió hacia el sur, acompañado de su madre, Doña Urraca de Portugal. Con ella, confirmó el 27 de abril al obispo de Oviedo todos sus privilegios excepto el de los cilleros de Maliayo.

El día 29 de abril, hallándose en Toro, Alfonso IX donó Santa Engracia a la Iglesia de San Isidoro de León. El día 30 de abril, Alfonso IX se encontraba todavía en Toro y confirmó los privilegios de la Catedral de Astorga; así lo cuenta el padre Henrique Flórez en el tomo XXXII de la España Sagrada. El 4 de mayo estaba el Rey Alfonso en Zamora en compañía de su madre, recompensando los servicios prestados por el obispo de Santiago, así consta en el Tumbo A de Santiago, folio 58, y los privilegios a la Orden de Santiago, así consta en el Tumbo B, folio 1.

El día 28 de mayo Alfonso IX estaba en Ciudad Rodrigo de donde pasó a Salamanca el día 2 de junio. El día 17 del mismo mes de junio se encontraba en la ciudad de León, confirmando los privilegios de la Catedral de Oviedo.

Con el fin de normalizar las relaciones con Castilla, Alfonso IX acudió a una Curia Castellana en Carrión de los Condes. La fecha de la Curia fue por San Juan, el 24 de junio según consta en el Bulario de la Orden de Santiago, página 42.

El 27 de junio, día de San Zoilo, se encontraba aún Alfonso IX en Carrión, confirmando sus privilegios al Monasterio de Villafrechós (población perteneciente entonces al Reino de León, actualmente de la provincia de Valladolid).

Habiendo regresado de Carrión, se encontraba en León el 8 de julio, concediendo un nuevo privilegio al obispo de Oviedo. El día 13 estaba en Zamora, el 16 estaba en Astorga, recompensando al obispo los buenos servicios y el día 19 de julio estaba en Villafranca acompañado de su madre, la Reina doña Urraca. Aquí recibió al arzobispo de Santiago, D. Pedro Suárez y a los priores de Santa María de Villafranca y de la Orden del Hospital de Cebrero para resolver unas desavenencias entre ambos priores. El asunto se resolvió el 24 de julio y por una concordia con fecha 25 de julio.

Todos estos datos confirman que la Curia Extraordinaria, que luego tomó el nombre de Magna Carta Leonesa, se celebró sin duda alguna el mes de abril del año 1188. Así lo confirman además los historiadores más famosos, los que basan sus informes en documentos medievales auténticos.

En mis libros, especialmente en el MANUAL PRÁCTICO DE LA HISTORIA DE LOS REYES DE LEÓN, en la HISTORIA DE ASTURIAS Y LEÓN, EL NACIMIENTO DE ESPAÑA y en la HISTORIA DE LEÓN Y DE ESPAÑA, en el segundo volumen de pronta aparición, están descritos con mayor amplitud todos estos datos aquí descritos. En la historia de la humanidad como todo en la vida, es necesario conocer la verdad, una verdad que nos haga libres a los hombres.
6 de mayo, en la