lunes, marzo 24, 2014

Nota de Prensa: Homenaje al Padre Martino

Homenaje a Eutimio Martino Redondo S. J., con la participación de Juan Pedro Aparicio

El pasado sábado, día 15 de marzo de 2014, tuvo lugar en la Casa de León en Madrid un homenaje al jesuita, historiador y filólogo leonés Eutimio Martino. Aunque para alguno no sea un autor muy conocido, Eutimio Martino es una personaje clave para entender la conquista del impero romano de la península ibérica, además de ser un fantástico filólogo y políglota. Su relación con la Casa de León en Madrid viene de lejos, pues es miembro del Consejo de Honor. El merecido homenaje estuvo relacionado con la presentación de la revista XI de la Asociación de Amigos del Patrimonio Cultural de León, ProMonumenta, de la cual Martino es socio honorario.

La obra de este autor leonés viene explicada perfectamente por su origen y su formación, como ocurre en la mayoría de los casos. Eutimio Martino nació en Vierdes, un pequeño pueblo perteneciente al municipio de Oseja de Sajambre, en pleno Parque Nacional de Picos de Europa. Formado en el colegio jesuita de San Zoilo de Carrión de los Condes, Martino se especializa en griego y latín, imprescindibles para conocer la literatura y filosofía clásicas. Su formación continua en la Universidad Pontificia de Comillas, de donde es Catedrático Emérito, además de otros lugares como París, Dublín, y sobre todo Alemania, en la Universidad de Fráncfort, por eso habla además de lenguas clásicas, alemán, inglés, francés e italiano. Como él mismo dice, todo este bagaje es el que le ha formado como un investigador de fuerte tesón, inconformista en sus publicaciones, en las que necesita llegar al fondo de las cuestiones que tratan. Pero Eutimio no sólo destaca por su labor investigadora, también por su labor docente, pues ha sido profesor de lengua y filosofía, y desde hace varios años imparte la cátedra de Historia del Instituto Bíblico y Oriental, otra institución con estrecha vinculación a la Casa de León.

La mesa estaba formada por varios ponentes: Manuel Revuelta S. J., profesor emérito de la Universidad Pontificia de Comillas; Miguel Díez, profesor y antiguo alumno, que recordó muy buenas anécdotas de esa época; y un representante del Instituto Bíblico y Oriental, quien en nombre de Jesús García Recio, su director, leyó un precioso poema en latín, jugando con los orígenes del lenguaje, particularmente del nombre de Eutimio. También acudió el prestigioso escritor Juan Pedro Aparicio, cuya intervención entrelazó muy bien los conocimientos que comparten ambos. Si hacemos memoria, Juan Pedro Aparicio es un fantástico conocedor de la historia del Reino de León, como autor del documental que conmemoró los 1.100 años de su fundación, y Eutimio Martino, centro su labor investigadora en las batallas de cántabros y astures contra el imperio romano, con lo cual, a través de ellos, se estableció un diálogo muy instructivo sobre dos puntos que aunque distantes en el tiempo, conforman hitos de inflexión en la historia de León, y de España. Juan Pedro Aparicio lamentó además que frente a teóricos de la romanización de Inglaterra o Alemania, no se le dé más divulgación a las teorías de Eutimio Martino, que cuenta con una ventaja enorme, y es que conoce Picos de Europa como la palma de su mano, y su trabajo de campo no tiene parangón. Es por ello que Eutimio derriba todos los mitos y falsedades sobre astures, cántabros y romanos, centrando como epicentro de estas batallas los pueblos leoneses que él tan bien conoce. Sobre este aspecto, ambos coincidieron en el daño que había hecho Menéndez Pidal, que como historiador castellanista, equivocó su identificación nacional, atendiendo más al romance y la leyenda del Cid, que a los datos, falseando tanto la romanización, como la realidad del Reino de León.

Así pues, debemos tener en la memoria la figura de Eutimio Martino, como uno de esos hombres tenaces de los que quedan pocos, un prohombre y erudito que debería ser la verdadera referencia científica en los estudios que ha realizado, y que pone en valor el papel de nuestra provincia en la historia universal, como lugar clave de la romanización. Como dijo Aparicio, sólo lamenta que todo ese trabajo de investigación no lo haya realizado también en aspectos más cercanos a su obra, pues le hubieran sido de fantástica ayuda.

Y es que cuando Martino publica algo, sin duda es con gran conocimiento de causa, tanto es así, que él mismo se enorgullece de que jamás ha tenido que desdecirse de nada de lo que haya escrito.