miércoles, noviembre 28, 2012

I Concentración de Pendones en La Cabrera

La Cabrera celebró su primera Concentración de Pendones. Nunca antes se había reunido en una localidad cabreiresa a tantos pendones. O al menos no se recuerda tal hecho en Cabrera. Sin embargo, el fin de semana del 11 de Noviembre, varias asociaciones culturales, junto con el Ayuntamiento de Truchas, organizaron la primera concentración de pendones de Cabrera, a la que acudieron siete enseñas de algunos de los trece pueblos que forman la Cabrera Alta.

Un camión dispuesto por el Consistorio de Truchas recogió las varas de cada localidad y las transportó hasta el pueblo de Cunas que acogió este evento sin precedentes. Pasadas las 12 del mediodía todas las asociaciones culturales del municipio colaboraron en la labor de vestir los pendones para, poco después, izarlos al fuerte viento que la pasada semana azotó las agrestes lomas de Cabrera.

Los coloreados paños de los pendones de Corporales, La Cuesta, Cunas, Quintanilla de Yuso, Truchillas, Valdavido y Villar del Monte, ondearon en contraste con el color del otoño cabreirés. El público enmudeció en este emotivo acto. Tras unos minutos, uno de los organizadores del acto nombró uno por uno los pueblos representados para que los asistentes identificasen cada una de estas valiosas piezas del mobiliario cultural tradicional de Cabrera. Minutos después, se desvistieron los pendones y se recogieron, aunque todavía habría tiempo para compartir productos típicos de la comarca regados con sidra de Pozos de Cabrera y escuchar los sonidos de la gaita cabreiresa de manos de un veterano gaitero de Quintanilla de Yuso.

En la Cabrera Alta, se han restaurado este año los pendones de Villar del Monte y Quintanilla de Yuso, y hace unos años el de La Cuesta y Cunas. Además, cuentan con dos réplicas más, una en Corporales y otra en La Cuesta, mientras que los pueblos de Baillo y Truchas disponen de sus respectivos pendones pero carecen de vara.

En la mayoría de los pueblos del municipio la proliferación de líneas eléctricas en las calles de los mismos -sobre los años 60 del pasado siglo-, relegaron los pendones a un segundo plano y acabaron, en muchos de los casos, por deteriorarse. Sin embargo, en los últimos años, se está haciendo un importante esfuerzo por recuperarlos y potenciar esta importante tradición. Los pueblos que no cuentan con el suyo, planean ya ponerse manos a la obra para recuperarlo y poder mostrarlo en una segunda concentración que posiblemente se celebre el próximo año.

Bernardo J. Gutiérrez Gutiérrez

Presidente Asociación de Pendones