sábado, septiembre 17, 2011

ANCARES, En coche y a pie

Este libro sobre "ANCARES" (así, sin "Los"), del que es autor Julio Álvarez Rubio, fue editado por CALECHA, una firma de reciente creación cuyos "padres" son una pareja muy relacionada con la zona occidental de la cordillera (Laciana, Babia y los concejos del sur asturiano) por razones familiares y hasta pasionales: de hecho, se pasan media vida recorriendo estos pueblos y montes.


La editorial tiene una web cuya dirección copio debajo. De ahí puedes tomar la foto de portada del libro "ANCARES" y también tienes acceso al índice general y a una muestra de unas cuántas páginas.

http://www.calecha.com/165718/index.html

Copio seguidamente unos párrafos de las primeras páginas del libro porque dan una idea de por dónde va lo demás:

Del capítulo Introducción:

Ancares es el nombre del valle leonés que, teniendo su cabeza en La Hoya o La Cuiña, drena hacia la fosa del Bierzo. A comienzos del siglo XX, coincidiendo con la explotación maderera generalizada en ambos flancos de la sierra, se dio en llamar también Ancares a los términos del gallego Concello de Cervantes. Luego los mapas otorgaron validez oficial al topónimo –Los Ancares, en plural- aplicándolo a toda la ristra de montañas entre Miravalles y Pena Rubia y a cuantos valles se inician en ella. En época más cercana, el creciente interés por la naturaleza y el turismo rural favoreció que el nombre Ancares actuase como un perfume seductor, vaporoso, sutil y capaz de ocupar todo el espacio disponible. Por eso la denominación Ancares ya ha llegado a incluir, al menos parcialmente, los términos concejiles de Becerreá, Cervantes y Navia de Suarna por la vertiente lucense y, por la cuenca de El Bierzo, los de Fornela, Balboa, Villafranca y Vega de Espinareda amén de la jurisdicción de Candín, legítima propietaria de la marca.

El sello Ancares es hoy aval de un país lejano, secreto, plácido, saludable, de imponente belleza paisajística, de notable calidad y diversidad biológica y guardián de una huella cultural fascinante, resultado de seculares tradiciones y procedimientos con que los lugareños ordenaron su relación con el medio que les dio refugio y sustento.

Esta publicación incluye variadas propuestas para explorar, conocer y disfrutar tan excepcional territorio. El relato y los itinerarios que en las siguientes páginas se proponen, constituyen una guía; aquello que dirige o encamina pero que nunca sustituye al permanente contacto con los lugareños. Ellos son quienes conocen realmente el país y, expresándose en su propia lengua, ayudan a que el visitante enriquezca la experiencia del viaje.

Del capítulo "El Real Valle de Ancares":

Los habitantes del antiguo y Real Valle de Ancares, Obispado de Astorga y Reino de León constituyen el Ayuntamiento de Candín, el más distante de la capital de El Bierzo.

En Ponferrada, reside el Consejo Comarcal de El Bierzo que parece concebido, al menos de momento, como un ente publicitario sin apenas competencias. Más lejos está la Diputación Provincial de León y, perdido en la distante inmensidad de la meseta, el Gobierno de la Comunidad Autonóma de Castilla y León. Así pues, el Ayuntamiento de Candín viene siendo la periferia de los aledaños de los alrededores de las afueras y, más allá del temible Puerto de Ancares, los preciosos lugares de Balouta y Suárbol constituyen su arrabal extramuros. Dicho sea todo ello en respetuoso homenaje a los naturales y residentes que, conociendo el valor incalculable de este territorio como reserva paisajística y biológica y como fuente de cultura y de salud, tratan de rehabilitar con primor las viejas viviendas, ofrecen alojamientos a los visitantes y desarrollan pequeñas empresas hosteleras, culturales y recreativas como recurso económico que colabore a frenar el abandono.